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viernes, 29 de junio de 2012
La tortuga gigante de Horacio Quiroga
Continuación del cuento...
El hombre, que había cuidado de la tortuga, se volvió a enfermar y le vino una fiebre muy alta, que subía cada vez mas, hasta que perdió el conocimiento.
El hombre delirando decía: -Estoy solo, ya no puedo levantarme más, y no tengo quien me dé agua, siquiera. Voy a morir aquí de hambre y de sed.
Y entonces la tortuga lo escucho, y se dijo a si misma: —El hombre no me comió la otra vez, aunque tenía mucha hambre, y me curó. Yo le voy a curar a él ahora.
Inmediatamente después de esto la tortuga fue en busca una cáscara de tortuga chiquita para allí poder almacenar agua y llevársela al hombre enfermo y también raíces ricas para que pudiese comer.
El cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida, y un día recobró el conocimiento. Miró a todos lados, y vio que estaba solo, pues allí no había más que él y la tortuga, que era un animal. Y dijo otra vez en voz alta:
—Estoy solo en el bosque, la fiebre va a volver de nuevo, y voy a morir aquí, porque solamente en Buenos Aires hay remedios para curarme. Pero nunca podré ir, y voy a morir aquí.
Pero también esta vez la tortuga lo había oído, y se dijo:
—Si queda aquí en el monte se va a morir, porque no hay remedios, y tengo que llevarlo a Buenos Aires.
Y así la tortuga fue en busca de finas pero fuertes enredaderas y amarró a su caparazón al pesado hombre, junto con el mate, la escopeta y las pieles y así comenzó su heroico viaje.
La tortuga camino así días y noches cargando el peso del hombre en su caparazón, aunque de vez en cuando hacía paradas y dejaba al hombre en pasto seco e iba en busca de agua y comida para el enfermo.
A veces tenía que caminar al sol; y como era verano, el cazador tenía tanta fiebre que deliraba y se moría de sed. Gritaba: ¡agua!, ¡agua!, a cada rato. Y cada vez la tortuga tenía que darle de beber.
Y así camino semana tras semana, cada vez estaba mas cerca de Buenos Aires, pero ella también se iba debilitando, cada día tenía menos fuerza, aunque ella no se quejaba.
A veces se quedaba tendida, completamente sin fuerzas, y el hombre recobraba a medias el conocimiento. Y decía, en voz alta:
—Voy a morir, estoy cada vez más enfermo, y sólo en Buenos Aires me podría curar. Pero voy a morir aquí, solo, en el monte.
El hombre aún creía que seguía en la ramada, porque era tanto el deliro, que no se daba cuenta que se estaba moviendo.
La tortuga se levantaba entonces, y emprendía de nuevo el camino.
Pero llegó un día, un atardecer en que la tortuga no podía mas, se le habían agotado sus fuerzas y se acostó en el suelo.
Cuando cayó del todo la noche, vio una luz lejana en el horizonte, un resplandor que iluminaba el cielo, y no supo qué era. Se sentía cada vez más débil, y cerró entonces los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella.
Pero un ratón de la ciudad —posiblemente el ratoncito Pérez— encontró a los dos viajeros moribundos.
—¡Qué tortuga! —dijo el ratón—. Nunca he visto una tortuga tan grande. ¿Y eso que llevas en el lomo, qué es? ¿Es leña?
—No —le respondió con tristeza la tortuga—. Es un hombre.
—¿Y adónde vas con ese hombre? —añadió el curioso ratón.
—Voy... voy... Quería ir a Buenos Aires —respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía—. Pero vamos a morir aquí, porque nunca llegaré...
—¡Ah, zonza, zonza! —dijo riendo el ratoncito—. ¡Nunca vi una tortuga más zonza! ¡Si ya has llegado a Buenos Aires! Esa luz que ves allá, es Buenos Aires.
Al darse cuenta la tortuga recobró sus fuerzas y retomó su heroico viaje.
Cuando era de madrugada todavía, el director del Jardín Zoológico vio llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca, que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas, para que no se cayera, a un hombre que se estaba muriendo
El mismo reconoció a su amigo al instante y le dio medicamentos para la fiebre con los que se recuperó rápidamente.
Cuando el cazador supo como lo salvó la tortuga, como recorrió ese largo camino solo para que lo socorrieran, nunca mas se quiso separar de ella.
Y como él no podía tenerla en su casa, que era muy chica, el director del Zoológico se comprometió a tenerla en el Jardín, y a cuidarla como si fuera su propia hija.
Y así fue. Feliz y contenta con el cariño que le tienen, pasea por todo el jardín, y es la misma gran tortuga que vemos todos los días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos.
La niña del ascensor
La niña del ascensor
La leyenda cuenta que
una noche de agosto de 1997 en Montevideo estaban cuatro compañeros estudiando
para un examen José, Rodolfo, Natalia y Leticia. Se encontraban el apartamento
donde vivía Rodolfo en el piso 12 y como ya habían terminado de estudiar y
afuera llovía torrencialmente decidieron jugar al juego de la copa. La primera
en preguntar fue Natalia que dijo: -¿hay alguien?- La copa no se movía y los
amigos se quedaron esperando cuando al cabo de 5 minutos la copa comenzó a girar
por toda la mesa. Natalia preguntó
-¿Quién sos?- el fantasma no respondió y ellos se dieron cuenta de que
no quería revelar su identidad. En ese momento Leticia preguntó -¿conoces a alguno de
nosotros?- La copa comenzó a moverse
sobre donde decía sí. Los chicos asustados preguntaron -¿A quién?- la copa comenzó a marcar “José”. Más qué rápido José se despidió de
sus amigos y se fue, intento marcar varias veces el ascensor pero no bajaba y
cuando recién bajo aunque intentaba y intentaba no podía abrir la puerta, José
decidió bajar por las escaleras y cuando llego a planta baja se dio cuenta de
que habían rejas para la misma seguridad del edificio y el no tenía llaves. En
ese momento José decidió volver al apartamento de su amigo y pedirle las llaves
pero cuando llegó se encontró con que sus amigos seguían jugando. Rodolfo le
pidió que se quedara y José un poco indeciso le contesto que si pero que no iba
a jugar sino solo a mirar. Natalia preguntó si José podía estar allí, el fantasma
dijo que si y comenzó a moverse marcando “yo lo hice”, nadie entendió nada
entonces Natalia preguntó: -¿Qué hiciste?-. El fantasma respondió: -la puerta-.
José comenzó a ponerse cada vez más pálido del susto. Los chicos preguntaron
¿por qué? Entonces el fantasma respondió: -Me gusta José- en ese momento todos
quedaron asustados y más aún cuando a los pocos minutos marcó -José no se va-
Natalia se despidió de la manera correcta y cerró en juego. Estaban todos muy
asustados y decidieron irse entonces Natalia , Leticia y José marcaron el
ascensor y no hubo problema pero cuando José subió dijo haber visto una figura
como de una niña de 12 o 13 años, rubia , Leticia y Natalia no vieron nada y
cada uno se fue para su casa.
A los meses del hecho
los chicos comenzaron a investigar sobre lo sucedido y descubrieron que en ese
edificio en el piso 12 había muerto una niña con esas características, pero
nadie sabe la causa del fallecimiento.
La leyenda del arroyo
Serafín J García ha
perpetuado esta historia de heroísmo tal
vez desconocida por gran parte de nuestra juventud, rememorémosla:
Dionisio Díaz
Dionisio Díaz (1920 - 1929) Protagonista de una de las
historias populares más increíbles de la narración uruguaya. Nació el 9 de mayo
de 1920 en el pequeño poblado de Arroyo de Oro (hoy Mendizábal) en el
departamento de Treinta y Tres, Uruguay. Vivía con su madre, su abuelo y su
pequeña hermana a la que él adoraba. Poseían una pequeña granja en la que trabajaban
y con ella sobrevivían. La tragedia aconteció en la medianoche del día de
cumpleaños de Dionisio, el 9 de mayo de 1929, cuando su abuelo, sumido en un
ataque de locura, apuñaló a su madre. Cuando Dionisio se enteró, ésta ya estaba
muerta. Fue entonces por su hermanita, la cual dormía plácidamente en su cuna.
Cuando la tomó, su abuelo le dio una puñalada tan grande que literalmente le
atravesó el abdomen. Se ocultó de su abuelo, cubrió su gravísima herida con
sábanas, esperó por horas una ocasión propicia y caminó 9 kilómetros hasta el
entonces Poblado del Oro, donde dejó a su hermanita en un destacamento
policial. Lo vio el médico local que ordenó su internación inmediata en el
hospital departamental de Treinta y Tres. Al otro día un coche particular que
pasaba por el lugar se ofreció a llevarlo. Al llegar al hospital, Dionisio
fallece. Su tragedia es evocada como un verdadero ejemplo de estoicismo y lucha
ante la adversidad. Se le conoce también como el "héroe del Arroyo de
Oro"
jueves, 28 de junio de 2012
Encuentro de muy buenos lectores.
Estuvimos en el Encuentro de Muy buenos lectores, organizado por la Fundación Lolita Rubial, que este año tuvo la participación especial del Inspector de la asignatura Idioma Español, Pfsor. Jorge Nández. Agradecemos a la compañera Ana Esponda que nos acompañó, a cada uno de los que leyeron: Gabriela Osorio, Claudia Techera, Camila Rodríguez, Mauricio Eizmendi, Facundo Evora y quien emite, Prof Ana Laura Gorgoroso.
El liceo recibió por la participación, diplomas y un libro para la biblioteca. Celebramos lo saludable de la instancia compartida.
Sinopsis del contenido. Leyenda urbana
AULLIDOS EN PLAZA LAFONE
La silenciosa madrugada comienza a despuntar tímidamente en el barrio La Teja, sin lograr disipar aún la oscuridad que se cierra como un puño hermético sobre la Plaza Lafone. Hace frío, y una pareja joven que regresa de un café céntrico debe apurar el paso para calentar las piernas, dejando atrás la parada del ómnibus y la fuente que asoma a la distancia como una silueta apenas delineada.
La pareja se sorprende al descubrir la compañía de un perro delgado, que bajo la noche fría y estrellada en plenilunio gime en busca de un poco de calor. El novio parece desinteresarse del asunto, pero el aspecto lastimoso y descarnado del can enternece a la joven. A pesar de que él desoye sus súplicas, el infatigable perro acompaña fielmente a ambos, gimiendo en forma desamparada. La chica logra finalmente convencer al novio, a tal punto que le pide su corbata para usar a modo de lazo, y llevar al animal hasta el portón de su casa. En su jardín, protegido del viento, el perro podría encontrar reposo y abrigo frente al frío invernal de Montevideo.
Cuando llega la mañana la joven despierta y corre hasta el jardín, donde queda muda de asombro ante lo que ve. Allí permanece aún la corbata de su novio, pero el cuello que rodea la tela ya no es el del perro de la noche anterior: un hombre delgado y desnudo, de barba, cabello largo y entrado en años, tirita de frío mientras la mañana se abre paso en la barriada de La Teja.
lunes, 25 de junio de 2012
domingo, 24 de junio de 2012
wwww: Fantasia urbana- I.Español
wwww: Fantasia urbana- I.Español: Urban fantasy (o fantasía urbana del inglés) es un sub-género de fantasía definido por el escenario, lo fantástico de la narración sucede...
wwww: Biblioteca de aula. I. Español
wwww: Biblioteca de aula. I. Español: Santiago Alonso- Narnia III- La travesia del viajero del alba. C.S Lewis. ★★★ ★ Yuliana Bevilacqua- Heidi ★★★ ★ Camila Bon- Amigo Fiel. Pr...
La Casa del águila- Voces Anónimas.
La Casa del águila- Voces Anónimas.
Yuliana Bevilacqua.
La casa del águila, una ruinosa construcción vacía y
solitaria, se encuentra en el barrio Flor de Maroñas desde hace muchísimos años
.Es uno de esos caserones antiguos.
Su arquitectura es siniestra, está rodeada de un parque
enigmático y descuidado.
Sobre la parte de arriba se encuentra una figura monumental
de un águila de piedra,
tiene un gesto amenazante y las alas abiertas. Allí se
encuentra hace muchos años tanto que los vecinos más ancianos no recuerdan el
barrio sin la casa y el águila enigmática.
De día, la casa solo parece una casa deshabilitada ,pero en
las noches de tormenta el águila adquiere una imagen siniestra y la calma se
interrumpe en el barrio.
Los vecinos denuncian en esas ocasiones que varios ruidos
extraños comienzan a sentirse de adentro de la construcción: aullidos o el
aleteo de un enorme animal encerrado.
La policía no suele responder a las innumerables denuncias, sobre
todo después de un extraño suceso. Una vez dos agentes fueron enviados a
investigar lo que sucedía: llegaron equipados con linternas, decididos a demostrar que los ruidos no eran
más que productos de jóvenes o una psicosis del barrio. Cuando se estaban por
retirar, sin embargo, un ruido de derrumbe los obligó a darse vuelta. A la luz
de sus linternas pudieron comprobar cómo el águila caía desde el techo, desmoronándose
en el suelo y haciéndose añicos. Se retiraron, no sin antes redactar al oficial
dejando constancia del acto.
Al día siguiente ambos fueron encerrados por beber en
horario de servicio.
Eso quiere decir que no les creyeron por que habían bebido.
Mientras tanto los vecinos tienen sus propios relatos sobre
el águila que cobra vida en las noches de tormenta. La han visto moverse, aletear
o levantar vuelo, entre muchas historias que remiten a la “maldición del
águila”.
Sobre la historia de la casa se dice que en la década de los
70 la casa se usó como calabozo para prisioneros políticos, siendo testigo de
varias torturas y muertes.
martes, 19 de junio de 2012
Este libro “Los Juegos del Hambre” Pertenece a la trilogía hecha por Suzanne Collins.
La historia de los tres libros está basada en un futuro apocalíptico, en ese futuro hay un capitolio que sería la población más rica, más famosa y más cruel, hay 12 distritos que serían como departamentos y el país se llama Panem.
Los libros están basados en la vida de Katniss Everdeen una joven de 16 años, ella de alguna forma se encarga de su familia, al morir su padre en una explosión de una mina la madre no vuelve a ser la misma. Katniss, a diario sale a buscar comida mas allá de los límites de su distrito aunque eso esté sumamente prohibido; por suerte ella no va sola, tiene a su mejor amigo Gale, el siempre está para ayudarla especialmente se entienden muy bien porque su padre murió en la misma explosión que el padre de Katniss (o como él le dice Catnip).
La parte más trágica, emocionante, cruel y llena de amor sucede al principio cuando están en la cosecha. Porque sale como sorteada la hermana menor de Katniss, Primrose Everdeen; y es emocionante y cariñosa porque Katniss se presenta como voluntaria para los Juegos demostrando que ante los momentos más desesperantes todavía ahí lugar para el amor y el respeto.
Katniss es llevada al capitolio donde entrena unos días antes de que los juegos empiecen.
Cando están por empezar los juegos del hambre ella se pone muy nerviosa (obviamente), y empieza la cuente regresiva para que “Los Juegos del Hambre” empiecen: 60… 59… 58… 57… 56… etc…
4… 3… 2… 1… y toca un bocinazo los 24 tributos comienzan a correr y la mayoría toma una arma del baño de sangre y empieza a matar… en ese día mueren muchos tributos.
Y así es cada día hasta que solo quedan 3 Katniss, Peeta del distrito 12 (compañero de Katniss) y Cato del distrito 2; ellos empiezan una pelea, Katniss y Peeta contra Cato y Cato amenaza con matar a Peeta pero Katniss la tira una flecha al pecho, debilitándolo lo suficiente para que Peeta le pegue una piña asiéndolo caer a los perros mutantes.
Se hace de día entonces Peeta y Katniss baja de cornucopia, pero hay un problema solo puede haber un vencedor, y el capitolio los obliga a luchar a muerte; pero ellos no lo aceptan, amenazan con suicidarse con vallas venenosas, entonces el capitolio los paran.
Y hací Peeta y Katniss logran sobrevivir a los juegos del hambre.
Y… no lo olviden… ¡Felices Juegos Del Hambre! Y que la suerte este siempre de su lado.
Profe si encuentra algún error corríjalo.
domingo, 27 de mayo de 2012
De Voces anónimas
PROFE ACA LE DEJE EL RELATO :)
El libro que leí se llama Voces Anónimas es un libro que
está lleno de historias sobrenaturales de un "universo mágico". La
historia que leí se titula La sombra de Ipoll. Ipoll es un liceo muy antiguo de
la cuidad de salto, el más antiguo, fue fundado hace cerca de ciento treinta
años en él estudiaron figuras importantes para el Uruguay como Horacio Quiroga,
la antigüedad de este liceo ha dado lugar a una cantidad de historias. Los
salteños juran que por las noches las luces del edificio se prenden y se apagan
solas, y hay gente que ha visto sombras dentro de él en horas en que debería no
haber nadie allí adentro. Hacía mediados de la década de los 80 unos agentes de
Policía visitaron el lugar durante la madrugada, y no se imaginaban que al hacerlo serian protagonistas de una de las
leyendas urbanas más escalofriantes de la tradición oral del departamento.
Algunos vecinos de la ciudad recuerdan que por aquellos años una de las ventanas
del liceo tenía el vidrio roto. Por cuestiones presupuestales, las autoridades
del IPOLL decidieron tapar el agujero con unas planchas de madera compensada y
las afirmaron con un mueble pesado. El arreglo anduvo bien por un tiempo, pero
algunos niños de la zona se les ocurrió entrar por las noches al liceo. Nunca
hicieron mucho daño, pero a veces se le iba la mano y dejaban todo desordenado.
Y por eso la dirección del liceo le pidió a la Jefatura de Policía que
estableciera a un guardia a las horas de la noche. La policía ordeno que dos
agentes se encargaran de vigilar el perímetro del IPOLL toda la noche. En el
verano, los policías no tuvieron ningún problema para vigilar en lugar, y los
niños ya no se aparecieron por allí, pero con el invierno, todo se complicó; el
frió de salto en esas épocas del año es tan insoportable que ni siquiera los
propios habitantes de la ciudad pueden acostumbrarse a él, así que le pidieron
permiso a sus superiores para que los dejaran hacer la vigilancia adentro del
edificio y la Jefatura de Policía les
dijo que sí. Como vieron que todo se tranquilizó sacaron a uno de los
policías y solo quedo uno cuidando el edificio. La mayor parte del tiempo, se
la pasaba sentado en un banco del hall principal pero a cada rato tomaba su
linterna y se ponía recorrer el edificio, todo se presentaba frió, silencioso y
envuelto en penumbras. Una noche este policía escucho ruidos, estos provenían
desde los laboratorios, ubicados en el primer piso del IPOLL, al fondo de un
estrecho corredor. Parecía como si alguien estuviera moviendo los muebles,
abriendo los cajones o revolviendo los materiales en ese lugar. El agente
pensaba que los niños habían vuelto a hacer de las suyas, estaba convencido
entonces bajo por las escaleras, pero se sorprendió al ver que la puerta del
laboratorio estaba entreabierta, cuando se acercó mas, vio que también que la
cerradura no había sido forzada. Aunque lo más extraño de todo era que por
debajo de la puerta, así como a través de la hendija que quedaba entre esta y
la pared, se podían ver algunas sombras que se movían en el interior de la
habitación. El policía tuvo una sensación muy rara. Una cosa era escuchar
ruidos a lo lejos porque para él era costumbre escuchar ruidos de alguna cosa
que se caía, pero otra muy diferente era comprobar con sus propios ojos
aquellos movimientos en el interior del laboratorio, porque ellos indicaban con
claridad que allí había alguien y que la situación se iba a poner difícil. No
obstante, tenía la obligación de averiguar que estaba pasando, así que empujo
la puerta lo más silenciosamente que pudo para sorprender al intruso. Al
abrirse la puerta, el policía comenzó a alumbrar con su linterna de arriba
abajo en el interior de la habitación, pero no pudo percibir nada raro pero,
como aquellos misteriosos sonidos continuaban en todas partes, no tuvo más
remedio que caminar unos pasos hacia adentro del laboratorio, sacar su arma y
gritar bien fuerte: -¡Policía! ¡¿Quién anda ahí?! Apenas termino de decir esto,
la puerta del laboratorio de biología se cerró a sus espaldas. Y de inmediato,
una lluvia de objetos empezó a caer sobre él. Atemorizado y sin comprender que
estaba ocurriendo el agente se arrojó debajo de una de las mesas de azulejos
blancos del laboratorio tratando de protegerse. Estaba aterrado pero era su
deber controlar la situación. Así que se quedó acurrucado unos instantes,
tratando de ganar tiempo para pensar en la mejor manera de continuar el
procedimiento, mientras a su alrededor el escandalo no se detenía. Cuando
parecía que todo se había calmado el policía salió de ahí abajo, abrió la
puerta y se fue del laboratorio. Corrió hasta una oficina que estaba al lado de
la dirección del liceo para buscar un teléfono y con las manos temblorosas,
marcó el número de la Jefatura de Policía y pidió con urgencia personal de
apoyo. Minutos más tarde una patrulla llegó y de ella salieron dos uniformados.
Cuando los policías entraron y lo vieron él estaba blanco y casi no podía
hablar, no le pudo explicar a los otros agentes lo que había pasado entonces
uno de ellos fue hasta el primer piso para ver qué pasaba y el otro se quedó
con el agente. Mientras tanto el agente que fue a ver qué pasaba estaba
nervioso, y se dirigía al laboratorio con su revólver y a medida que bajaba uno
a uno los peldaños, notó que algo extraño estaba pasando a lo lejos se
escuchaba, llegando como un eco desde lo más profundo de los corredores, el
sonido de una voz gutural, ronca y cavernosa que no se parecía para nada a la
de un ser humano. A pocos pasos de la habitación, el agente fue testigo de algo
impresionante. Era una especie de mancha negra y grande que se movía
difusamente en las penumbras. Era aterradora y se proyectaba como un fantasma
sobre las paredes los ventanales y los pisos del liceo. Y lo peor de todo fue
que, además de su espantoso aspecto, empezó a avanzar hacia el policía,
mientras emitía un chillido agudo y fuerte que le lastimaba los oídos. Tan feo
era el aspecto de esa sombra que, a pesar de todo su coraje, el agente saco su
arma y comenzó a disparar, mientras retrocedía de espaldas hacia la escalera.
Las detonaciones alteraron a los otros dos uniformados que estaban junto al
salón de actos y se vieron sorprendidos cuando el policía apareció en el primer
piso pidiendo ayuda a los gritos y dándose vuelta de a ratos para disparar a la
sombra que venía persiguiéndolo. A ellos se les helo la sangre al contemplar la
figura de ese fantasma, sin dudarlo sacaron sus armas y comenzaron a
dispararle, mientras corrían hacia la puerta de entrada, tratando de alcanzar
la salida. Justo cuando los tres policías salieron a la calle, una segunda
patrulla llego al liceo, y ellos les contaron lo que paso y ni los oficiales
recién arribados, ni los tres que acababan de salir se animaron a entrar de
nuevo al liceo, prefiriendo dejar las cosas como están. El caso nunca se
resolvió. Y ahí se quedó en solitario la sombra del IPOLL, en medio de la
madrugada salteña.
lunes, 21 de mayo de 2012
Lectura en las redes sociales
Del Facebook.
Cuando llegué a casa esa noche, mientras mi esposa me servía
la cena, le tome su mano y le dije, tengo algo q decirte... Ella se sentó y
comió callada... La observe y vi el dolor en sus ojos... De pronto, no sabía
cómo abrir mi boca, pero tenía q decirle lo q estaba pensando: "quiero el
divorcio"... Ella no parecía estar disgustada por mis palabras y me
preguntó suavemente: por qué ? Esa noche no hablamos, y ella lloraba... Yo
sabía q ella quería saber q estaba pasando con nuestro matrimonio, pero no pude
contestarle... Sucedió que ella había perdido mi corazón a causa de otra mujer
llamada Juana. Yo ya no amaba a mi esposa, ... Solamente le tenía lástima!
Con un gran sentido de culpabilidad, escribí un acuerdo de
divorcio y en este acuerdo ella se quedaba con la casa, el carro y el 30% de
nuestro negocio. Ella miró el acuerdo y lo rompió en pedazos! Ella pasó 10 años
de su vida conmigo y éramos como extraños! Yo le tenía lástima, por todo su
tiempo perdido, su energía, pero ya no podía cambiar, ... Yo amaba a Juana ! De
pronto empezó a gritar y a llorar, como para desahogarse ... La idea del
divorcio ahora era aún más clara para mí...
El próximo día llegué a casa y la encontré escribiendo en la
mesa... No cené y me fui a dormir, estaba muy cansado de haber pasado el día
con Juana... Cuando desperté, todavía estaba mi esposa escribiendo en la
mesa... No me importó, me viré y seguí durmiendo... Por la mañana, mi esposa me
presentó sus condiciones para el divorcio: no quería nada de mí, pero
necesitaba un mes de aviso antes del divorcio... Me pedía en el divorcio que
por un mes tendríamos q vivir como si nada hubiera pasado y llevarnos normal...
Su razón era simple: nuestro hijo tenía todo ese mes exámenes y no quería
molestarlo con nuestro matrimonio quebrantado...
Yo estuve de acuerdo, pero ella tenía otra petición: q me
acordara cuando yo la cargue a nuestro cuarto el día que nos casamos ... Me
pidió q, por ese mes, todos los días la cargara del cuarto hasta la puerta de
salida de la casa ! Pensé q se estaba volviendo loca... Pero para q la fiesta
fuera en paz, acepté. Le conté a Juana lo q mi esposa me pidió y Juana se reía
en voz alta y dijo q era absurda esa petición, que no importaba q truco mi
esposa usara, tendría q darle la cara al divorcio... Mi esposa y yo no teníamos
contacto físico desde q expresé mis intensiones de divorcio, así q cuando la
cargué el primer día, hasta la puerta del frente, los dos nos sentimos mal...
Nuestro hijo caminaba detrás aplaudiéndonos y diciendo: papá
está cargando a mi mami en sus brazos! ... Sus palabras me dolieron mucho...
Caminé los 10 metros con mi esposa en mis brazos. Ella cerró los ojos, y me
dijo, en voz baja: no le digas a nuestro hijo del divorcio, por favor ...
Asentí con el cabeza, un poco disgustado, y la bajé cuando llegué a la puerta,
... Ella se fue a esperar el transporte para ir al trabajo. Yo manejé solo al
trabajo...
El segundo día, los dos estábamos más relajados, ella se
apoyó en mi pecho y pude sentir su fragancia en su blusa... Me di cuenta q
hacía tiempo que no la miraba detenidamente. Me di cuenta que ya no era tan
joven, tenía algunas arrugas, algunas canas...! Era notable el daño de nuestro
matrimonio ! Por un momento pensé y me pregunté: q fue lo que le hice?
El cuarto día, la cargué, sentí que la intimidad estaba
regresando entre ambos ... Esta era la mujer que me dio 10 años de su vida, de
su juventud ... En el quinto y sexto día, seguía creciendo nuestra intimidad...
No le dije nada a Juana al respecto. Cada día era más fácil cargar a mi esposa
y el mes se iba corriendo... Pensé q me estaba acostumbrando a cargarla, y que
tal vez era por eso que se me hacía cada vez menos notable el cargar el peso de
su cuerpo...
Un mañana ella estaba mirando q ponerse,... Se había probado
muchos vestidos, pero no le servían! Quejándose dijo: mis vestidos se han
puesto grandes y fue ahí q me di cuenta q estaba muy delgada! Y era esa en
realidad la razón por la que yo ya no sentía su peso al cargarla... De pronto
me di cuenta q se había enterrado mucho en el dolor y la amargura ... Sin darme
cuenta, le toque su cabello ... Nuestro hijo entró al cuarto y dijo: papá llegó
el momento de q cargues a mamá hasta la puerta ... Para mi hijo, ver a su
padre, día tras día, cargar a su mamá hasta la puerta, se había convertido en
una parte esencial de su vida ... Mi esposa lo abrazó, yo viré mi cara ...
Sentí un gran temor q cambiaría mi forma de pensar sobre el divorcio ... Ya
cargar a mi esposa en mis brazos hasta la puerta, se sentía igual que el primer
día, el día de nuestra boda ... Ella acariciaba mi cuello natural y suavemente
... Yo la abrazaba fuertemente, igual q nuestra noche de bodas... La abracé y
no me moví, pero la sentí tan livianita y delgada q me dio tristeza... El
último día igual la abracé y no quería moverme, ... Le dije : no me di cuenta q
ya no teníamos intimidad, ... Mi hijo iba para la escuela y yo manejé para la
oficina,...
Salí del carro, sin cerrar la puerta, subí la escalera,
Juana me abrió la puerta, y le dije: discúlpame, lo siento, no quiero divorciarme
de mi esposa... Juana me miró , me preguntó si yo tenía fiebre ?! Y yo le dije:
mi esposa y yo nos amamos,... Solo era q entramos en rutina y estábamos
aburridos,... Hasta ahora, no valoramos los detalles de nuestra vida, pero
desde q empecé a cargarla nuevamente, todos los días, del cuarto a la puerta,
me doy cuenta que debo cargarla por el resto de nuestras vidas... Hasta la
muerte!!! Juana empezó a llorar, me dio una bofetada y tiró la puerta...
Bajé las escaleras, me monté en el auto, llegué a la floristería
y le compre flores a mi esposa,... La joven en la floristería me preguntó: q le
escribo en la tarjeta, Sr. ? "te cargaré todas las mañanas, hasta q la
muerte nos separe!!!", le dije ... Llegué a mi casa, con flores en las
manos y una sonrisa, solo para ella, ... Corrí y subí las escaleras, entré en
la habitación... Y encontré a mi esposa muerta !!! Mi esposa estaba batallando
con la terrible enfermedad del cáncer y yo, estaba tan ocupado con Juana, q no
me di cuenta...
Mi esposa sabía q se estaba muriendo y por eso
me pidió un mes de aviso antes del divorcio, para q a nuestro hijo no le
quedara un mal recuerdo de un divorcio, ... Para q no tuviera una reacción
negativa !!! Para q, por lo menos a mi hijo, le quedara grabado en sus ojos y
sus recuerdos, q su padre era un hombre maravilloso, un esposo q amaba a su
esposa!!! Estos pequeños detalles son lo que importa en la vida, en una
relación, ..
jueves, 17 de mayo de 2012
Somos un grupo de personas que compartimos la educación formal en el Liceo nº3 de Minas.
Inauguramos el liceo en el año 2010. A través del trabajo, fundamentalmente de las profesoras de español que integramos esta comunidad educativa, hemos intentado instaurar el placer de leer y disfrutar. Sumamos a esto el mejoramiento progresivo del relato oral que se ve enriquecido con la lectura de textos que pertenecen a la literatura universal y cultural de nuestro territorio.
Inauguramos el liceo en el año 2010. A través del trabajo, fundamentalmente de las profesoras de español que integramos esta comunidad educativa, hemos intentado instaurar el placer de leer y disfrutar. Sumamos a esto el mejoramiento progresivo del relato oral que se ve enriquecido con la lectura de textos que pertenecen a la literatura universal y cultural de nuestro territorio.
miércoles, 16 de mayo de 2012
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